Curiosidad – Ingredientes clave para la innovación * Serie de blog
- Ibeth Ayala

- 9 ene 2019
- 4 Min. de lectura
Para crear soluciones innovadoras es fundamental mantenerse siempre curioso.
¿Qué tan curiosa(o) eres tú?

Muchas personas hemos escuchado esta frase: “La curiosidad mató al gato. ”Yo tengo dos gatos, así que no solo me parece una frase triste, sino que además no es nada útil cuando hablamos de innovación. Está muy lejos de ser verdad.
Con frecuencia hago referencia a frases que nos dijeron o enseñaron porque, bueno, marcaron nuestra forma de pensar. Como seres humanos en el mundo actual, constantemente nos encasillan — ya sea por estereotipos de género, por nuestra cultura geográfica o por la cultura de nuestra industria — y eso no ayuda en absoluto.En este caso, me refiero a que a la mayoría de nosotros nos dijeron que guardáramos silencio o nos regañaron por hacer preguntas.“¡Deja de hacer preguntas!”O bien, fuimos juzgadas(os), malinterpretadas(os) y etiquetadas(os) como entrometidas(os).
Claro, hay personas que preguntan solo por curiosidad malintencionada, pero en el mundo de la innovación NECESITAMOS ser curiosas(os).
Sé curioso de todo
Llega con ganas de aprender y de descubrir qué nuevos aprendizajes te vas a llevar.
Necesitamos hacer preguntas, muchas, muchísimas preguntas — no solo a nuestros clientes para conocer y entender sus necesidades, sino también a los miembros del equipo para fomentar el intercambio de ideas y a nosotros mismos, para retarnos y revisar en qué punto estamos de nuestro camino creativo:¿cuánto necesitamos salir de nuestra zona de confort?¿cuánto necesitamos frenar nuestras ideas más locas?
Cuando inicies un proyecto, llega con mentalidad de aprendizaje. Llega con la mente abierta, sabiendo que no tienes claro cómo vas a llegar a la solución que estás buscando. Conoces el proceso, pero no sabes cómo será la solución, cuántas veces habrá que probarla o cuántas veces fallará.
Sé curioso sobre tu equipo:¿cómo define cada persona la innovación?, ¿cuál es la creencia limitante más grande de cada integrante?Sé curioso sobre tu organización:¿por qué ahora?, ¿por qué este tema?, ¿qué esperan realmente?
Cuando la curiosidad desaparece… también lo hace la innovación
La curiosidad no solo te da información, también te ayuda a mantenerte abierta(o) y a sostener la visión general en todo momento.
Uno de los hábitos más comunes que veo en los equipos con los que trabajo es creer que ya saben cómo será la solución, quién es su cliente ideal y cómo van a entregar el resultado.Llegar con esa falta de curiosidad porque “YA SABEN” los mantiene enfocados en una sola cosa: su ego.
Eso hace que sea menos probable que vean el panorama completo, que se abran a un enfoque centrado en las personas. ¿Por qué lo harían si creen que ya lo saben todo?Y lo más triste es que solo están viendo lo que los hace quedar bien, es decir, tener la razón — otra vez, el ego.
Esto termina impidiéndoles escuchar a los clientes, compartir ideas con otras personas, aceptar ideas ajenas y, cuando prueban su solución y no funciona, sentirse como un fracaso total. Entonces van con sus líderes o gerentes y culpan al proceso.Porque claro, el ego nunca se equivoca.
Lección: cuando la curiosidad desaparece, también desaparece la innovación.
Descubriendo a tu yo curioso
Como seres humanos, somos curiosos por naturaleza.¿Cómo aprendimos a caminar? ¿Cómo aprendimos lo básico? Haciendo preguntas, ¿no?
Y si convives con niñas y niños, sabes que son curiosos:
¿Por qué el cielo es azul?
¿Por qué mamá y papá tienen que trabajar?
¿Por qué tengo que ir a la escuela?
¿Por qué esa persona está llorando?
Y así, una avalancha de preguntas más.
Esto es una gran noticia, porque significa que no tienes que “descubrir” tu curiosidad: ya está ahí, siempre ha estado ahí.Solo necesitas sacarla, quitarle el polvo y ponerla a trabajar.
Permítete ser curioso
Puedes empezar, otra vez, dándote permiso para ser curioso. De verdad, está bien.Ahora no solo eres una persona adulta que puede hacer preguntas, también tienes la experiencia y el conocimiento para saber que tus preguntas vienen de buenas intenciones, con propósito y con criterio — bueno, la mayoría de nosotros.
Una vez que te das permiso, puedes empezar a ser curioso y a descubrir qué quieres de este proceso, proyecto o equipo.Hazle saber a tu equipo que está bien ser curioso, que está bien hacer preguntas.
Si eres líder, recuerda que tu equipo hace preguntas para aprender, no para retarte ni ofenderte. No dejes que el ego tome el control.
Mantente consciente. La autoconciencia te ayudará a identificar cuándo estás cerrando preguntas o cuándo cambias de mentalidad y dejas de escuchar realmente a los clientes.Cuando, en lugar de seguir preguntando “por qué” (lee sobre el poder del porqué), te dices en silencio:“Eso no es cierto, esta persona no sabe nada.”
El ego es el mayor bloqueador de la curiosidad; la autoconciencia es su mayor aliada.
Así que sal y haz preguntas.
Mantente abierta(o).
Sé curiosa(o).
La curiosidad expande nuestra visión y abre nuestra mente a la innovación.
Trabajo personal: momento de reflexionar y crecer
Tienes permiso para ser curiosa(o). Reflexiona sobre lo que esto significa para ti y cómo vas a empezar a practicarlo en tu día a día.
¿Cómo te sientes ahora respecto a la curiosidad? ¿Cómo es esa relación?
¿Qué tan claro tiene tu equipo que está bien ser curioso?
Si esto es claro para tu equipo, ¿cómo te aseguras de que el panorama general esté siempre presente para todas las personas?
¿Sobre qué tienes curiosidad en general? ¿Cuándo vas a salir a descubrir esas respuestas?
Escribe tu mantra de curiosidad: la frase que te ayudará a avanzar cuando tu mente quiera impedirte mantenerte abierta(o).
Si eres innovadora(or) o te interesa el tema de la innovación y te gustaría trabajar con nosotros, contáctame.










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